A lo largo de su extraordinaria vida, el venerable Gueshe Kelsang Gyatso Rimpoché llegó al corazón de innumerables personas en todo el mundo.

Su sabiduría, bondad y compasión son inigualables en estos tiempos inciertos. Su legado es extraordinario y ha cambiado el mundo.

A partir del extenso cuerpo de inigualables enseñanzas recogidas como joyas en sus extraordinarios libros, los templos, los centros, los programas de estudio, los maestros, la Sangha y, sobre todo, la comunidad internacional de personas dedicadas activamente a la paz mundial, ha sembrado tantas semillas de paz y esperanza en este mundo turbulento que ya están dando frutos y seguirán haciéndolo durante muchas décadas.

El venerable Gueshela nos decía con frecuencia: “Llegará el momento de que haréis mi trabajo”. Nos ha llegado ese momento, el de trabajar juntos con alegría y sinceridad para cumplir los deseos compasivos de este ser sagrado, generación tras generación.

Esta será nuestra ofrenda más elevada al venerable Gueshela y la más profunda manifestación de nuestra gratitud.