Habitualmente nos identificamos con equipos de fútbol, partidos políticos, una profesión o cualquier hobbie, de modo que vemos al resto de personas muy distintas a nosotros, al no buscar con sabiduría solo podemos ver los “disfraces” con los que nos identificamos e identificamos a los demás y nos vemos muy distintos y desconectados.

…al no buscar con sabiduría solo podemos ver los “disfraces” con los que nos identificamos …

Ahora imagina… ¿qué pasa cuando nos encontramos a alguien que es de nuestro mismo equipo? Automáticamente generamos un sentimiento cálido, de cercanía, como si llegaras a un refugio donde sabes que te van a cuidar y te van a comprender, solo por el mero hecho de pertenecer a algo común, no importa el resto de cuestiones (a quien votes, que profesión tengas….) solo importa que es de nuestro equipo.
Si buscamos con sabiduría podemos llegar a la conclusión de que todos pertenecemos al mismo equipo, no solo abarcando a todos los seres humanos sino a cualquier ser sintiente, todos sin excepción compartimos un mismo anhelo que nos une, el deseo de ser felices y no sufrir. Esta preciosa sabiduría nos convierte a todos del mismo equipo. Bajo este prisma –si lo llevamos al corazón– cuando veamos a los demás, todo será distinto, igual que el aficionado se siente reconfortado al ver a alguien de su equipo, nosotros tenemos la fortuna de sentir lo mismo con cualquier ser sintiente.

…todos sin excepción compartimos un mismo anhelo que nos une, el deseo de ser felices y no sufrir.

No es cuestión de magia, ni algo que nos cae del cielo porque sí, debemos cultivar nuestra mente para adquirir unas realizaciones espirituales, un trabajo que sin duda traerá grandes beneficios. En este caso debemos cultivar esta la realización de igualarnos con los demás, en esto no estamos solos; tenemos a nuestro alcance la sabiduría de Buda a través de sus libros, centros, maestros, compañeros de la Sangha. Este equipo, allanará el camino para mejorar nuestra práctica de meditación, cultivar paz mental y lograr buena salud y bienestar. Como dice el venerable Gueshe Kelsang Gyatso:

«Si meditamos de manera correcta en igualarnos uno mismo con los demás, podremos sustituir nuestra estimación propia por la actitud altruista de estimar a los demás. Entonces generaremos la preciosa mente de bodhichita y alcanzaremos la iluminación con rapidez.»

Gueshe Kelsang Gyatso, Tesoro de Contemplación p.329

E.Y., alumno del PF de Sevilla