Son fechas de muchas obligaciones, gastos, reuniones, multitudes, prisas, preparativos… y otra vez más gastos etc… ¡ a contrareloj todo, que llegamos tarde!! ¡Uff…! y nos preguntamos, cómo se hace para vivir la fiesta en paz


Y, a la vez, todo el mundo parece estar esperando que la felicidad y la alegría abunden en todas las reuniones…


¿¡Pero cómo voy a encajar bien eso de tener que ir a esa reunión a la que no quería acudir, o aguantar el tipo junto a esa persona que justo quería evitar o, en resumen, cómo mantenerme feliz y contento con todo lo que está cayendo…?!

FIESTA EN PAZ

Por mucho que tomemos más comida y más bebida eso ya no nos ayuda.
De hecho, nos encontramos más hastiados, cansados y ¡necesitamos ya algo para estos dolores de estómago y de cabeza que aumentan!

La satisfacción y felicidad que pensábamos que íbamos a obtener reuniendo las condiciones externas, aparentemente perfectas, no terminan de llegar… y nos sentimos decepcionados y defraudados ¡y lo sabemos!… lo cual parece alimentar un círculo vicioso.


¿Hay algo que los budistas podáis compartir para tener la fiesta en paz en estas fechas?


La sabiduría budista es milenaria, pero sus consejos tienen ahora tanta (o más) validez que antes. En esos crispados momentos se trata de re-descubrir el mejor regalo que los seres humanos tenemos en nuestro interior, que nos garantiza poder hacer frente a las dificultades y problemas que encontremos


“Cuando la turbulencia de las distracciones disminuye y nuestra mente se calma, surge de manera natural en nuestro interior un sentimiento profundo de felicidad y satisfacción que nos ayuda a hacer frente a las dificultades de la vida diaria” Gueshe Kelsang Gyatso


¿Y cuál es ese regalo? Se llama paz interior, es gratis y, aunque normalmente no nos demos cuenta, lo llevamos ya incorporado en nuestro interior. Con frecuencia, eso sí, se haya de manera un tanto ahogada, debajo del ruido de la estresada y confusa vida moderna. Pero ahí está, disponible para su uso.

Seguro que nos resultará muy beneficioso, tanto para nosotros y para los demás, desempolvar en estas fechas este regalo precioso y volverlo a hacer brillar.

Nos protegerá contra la insatisfacción, los enfados, el aburrimiento… y no nos defraudará. Es más, ¡cuando se comparte, la paz aumenta!

Regálate y regala paz interior en estas fiestas y reuniones que ya se acercan.
Una preparación muy especial para afrontar estas celebraciones se ofrecerá durante este próximo fin de semana en el Centro de Meditación Kadampa de Sevilla

¡Hazte este regalo significativo y despierta tu sabiduría!

1 comentario
  1. zazu
    zazu Dice:

    Muy inspirador artículo…. Aunque no me dice cómo conseguir la paz interior y ya me estoy impacientando!
    Supongo que la solución estará en la masterclas… Habrá que ir!

    Responder

Trackbacks y pingbacks

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *